Category Archives: De la vida misma

¿qué hacen los incrédulos cuando la ven negra? … escriben cartas

Hoy hace un año mi viejo cumplía 63 años, y yo me obsesioné con hacerle una paella por su cumpleaños. A medida que iba cortando cada ingrediente en la cocina de la casa de mis padres, mi mamá me llamaba a cancelarme uno a uno los invitados de mi Paella, hasta que cuando ya estaba calentando todo recibí la ultima llamada diciéndome que la fiesta se cancelaba y que mi hermano Juan José entraba en un coma indefinido debido a complicaciones de su operación de extracción de  cáncer de Colon. Durante ese periodo, escribí una larga carta a mi hermano y hoy encontré uno de los pedazos de esa carta la cual obviamente es super cursi, pero me impresiono que me haya puesto esotérica, me impresiono y me cabrea. Últimamente estoy pensando mucho en ser valiente y ser batracia, de cómo se parecen mucho. ___________________________________________________________

Ñaño Juan

Te escribo porqué se me ocurre que esta es la única manera de hablarte en este momento. Hay métodos más batracios que a veces usa la gente como el Facebook o el Tuiter pero no tengo 3g,  ni celular, ni nada.

Hoy estoy súper preocupada por ti, desde anoche no te baja la fiebre y están mirando por todos los lados el motivo, pueden ser muchas cosas pero aun estás en estado critico así que los doctores intentan ser precavidos y no darnos mucho chance a entender lo que está pasando.

Ayer fueron tus suegros, los suegros de mi ñaña Karen, las amigas de Andrea, Jenny y Fausto y unos tíos de Pamela  a rezar a la casa por tu salud y el alma de mi ñaña Karen. Pienso todo el día en ustedes dos, solo se corta en los pequeños lapsos en los que pienso en el Juli, aunque no pienso mucho en el Juli… jaja mentira si lo extraño.

A veces también me confío en que vas a estar mejor y se va la preocupación, lo cual trae consigo una pena inmensa. El espacio de mi ñaña Karen está en todos lados y ese espacio golpea todo y de vez cuando a lo largo del día me derrumba ahí voy al baño y lloro un poco, pero llorar me lleva a pensar en ella y recordarla tan vividamente que la puedo escuchar y su voz en mi mente me reconforta y me tranquiliza.

Esto es lo que me pasa, yo creía que era atea, o sea no había salido del closet de mi ateísmo ahora con esto voy a misa, incluso hago algo parecido a rezar en estos porqué prefiero hacer eso que poner más triste a mis padres. Tampoco me jode mucho la iglesia, es decir, entiendo que se puede odiar a la iglesia por sus errores y treque-manejes de poder pero no siento odio, ni repugnancia, cuando fui promotora comunitaria llegue incluso a tenerles respeto porqué aprendí que las iglesias son los únicos que llegan a muchos lugares abandonados y aunque lo hagan para evangelizar al menos son una red efectiva.

No me había hecho “las preguntas”, no me hacía falta hacérmelas siempre he conocido lo bueno, los quiero a ustedes, tengo buenos amigos, una buena pareja, un poco de plata para gastarla viajando, algo que me apasiona. Últimamente he sentido que todo era demasiado bueno, pensaba que las historias giran alrededor de una catástrofe y esperaba la mía inevitablemente, fantaseaba incluso con ella, otras veces pensaba cojudamente que ya había vivido mi catástrofe sin embargo sabía en el fondo que todo lo que me había pasado era intenso, jodido pero con los años no habían tenido el peso necesario para ser “el momento catastrófico de mi vida”. Que ingenua que he sido y como me jode ser ingenua. La pregunta llega sola: ¿en que creo? Esa pregunta se me deriva en ¿qué sé? Sería idiota ahora decir que sintiendo este dolor, que es muy extraño y nuevo, me voy a poner a creer en todo lo que no había creído antes, eso es ingrato y falso.

Antes de viajar hace unas 3 semanas cuando mi ñaña Karen estaba viva y habíamos descubierto que tenías cáncer salí a beber con unos buenos amigos en Barcelona y una me dijo “este es el momento por el cual te has preparado toda la vida” y eso me pareció apropiado, pienso en eso cuando estoy muy asustada, tan asustada que ni siquiera lo exteriorizo con sueños, con este miedo instintivo y  todo mi cuerpo en alerta: Todo lo que sé y lo que he recogido me sirve ahora. Es como que mi credo son las historias, las de todos.

Me acuerdo esa vez que casi me ahogo en Manta, tu te diste cuenta desde la orilla y viniste a buscarme, al final yo ya no podía nadar y tu me halaste, me gusta pensar que  mi hermano me salvo la vida y tu siempre pones cara de que soy una ridícula cuando lo cuento.

Todos los que esperan en esta sala pueden entrar a ver a sus pacientes, menos yo. Mi ñaña Adriana y Mika se acaban de ir, he estado todo el día aquí, sin teléfono, ni revista y el tiempo se me ha pasado volando. Por la mañana te escribí 2 páginas y me picaron 3 mosquitos, estar aquí esperando me hace sentir calmada. Veo el reloj y construyo teorías, sino dicen nada es que todo está bien, ojala ya te haya bajado la fiebre, me aferro a eso, luego me acuerdo de le que nos pasaba con Karen y me muero de miedo, de nuevo. Me sentó fatal el Kentucky que me comí con la Adri. Me imagino como sería la vida si me vengo a vivir aquí con el Julito, por momentos parece la solución a todo y al mismo tiempo no sé si yo podría, ya ves últimamente no sé nada.

Así que ñaño, sigo esperando, tú sigues ruco, desde estas líneas te lo recuerdo con insistencia y cabreo: ya fuiste una vez el héroe de la playa murciélago, te toca serlo de nuevo.

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Por cierto no es mi intención salir del closet, al final realmente no soy atea ni vi la luz de la verdad en mi periplo por los canceres de mis hermanos, la realidad es que soy todo lo contrario a los ateos, creo en todos los dioses de todos el mundo. Me imagino que me puse así por el dramatismo que requería el momento. Les aseguro que esto es un trozo de mi tripa, nada más que eso y lo publico hoy de cumpleaños a mi viejo Juan, se me ocurrió un buen regalo.

Olvido

Sé que estoy regresando a la normalidad porqué me dan ganas de leer e incluso de escribir, lo que no sé es que va a ser la normalidad ahora.

 

Hace unos meses me enteré de que mi hermana mayor parecía que tenia cáncer porqué un tumor gigante le aplastada los riñones y le había tomado todo el utero y avanzaba cada segundo a los pulmones.  Según los exámenes no era maligno, e incluso estuvo un tiempo de diagnostico en diagnostico, pero algo veloz se la estaba devorando y algo que provenía de ella misma. Su nombre: Leiosarcoma, una patología de Cáncer raro que da a los músculos involuntarios. Recuerdo la primera vez que leí la palabra, no la podía ni pronunciar. Leiosarcoma de carácter agresivo. En dos meses enterramos a mi hermana. En una especie de balance macabro que no voy a tener nunca el valor de balancear debido a la enfermedad de mi hermana en ese mismo tiempo le encontraron un cáncer a mi hermano. El mismo cáncer que había tenido mi padre, un viejo enemigo de mi biografía.  Mi hermano se opero el mismo día que enterramos a mi hermana y casi se muere en una complicación propia de su enfermedad a la semana del entierro.  En ninguna de estas dos batallas he sido una heroína y no es mi intención ventilar mis cueros al sol para que todos podamos valorar las cosas que más nos importan. Necesito llevar un record de todo esto, de lo que va a pasar ahora que estoy saliendo del shok, nunca he querido  nada tanto como que mi hermana no se muera, ni siquiera sabía que se podía querer tanto algo (no tengo hijos y en mi adultez en algún punto del camino creo que me convertí al narcisismo –woody allen dixit-)

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El Prat

Estaba sentada en el aeropuerto de Barajas esperando mi conexión a Guayaquil, solo pensaba en llegar a tiempo para ver a mi hermana, solo intentaba contener toda la impaciencia habitada en el mundo y que no se me resbalen los intestinos por la boca. Me pedí un sanduche en el starbucks y me puse a llorar mientras me lo comía, ya solo me quedaba poquita batería y me había despedido cien veces de Julito por teléfono. Esta angustia que ha conquistado mi estomago y que se me acompaña más que mi primer nombre, esta puta angustia y 25 por ciento de batería en el celular, eso y tres horas de espera por delante. Me voy a la librería, tengo tiempo, tengo dinero, una selección de libros horribles. ¿cuándo dejó de ser Stephen King un bestseller? Yo nunca lo he leído, pensé que era el mejor momento para empezar a hacerlo, nada, todos son sagas. Al final compré un libro de una joven promesa de literatura negra sueca y la señora de la que me cobró me dijo que de todos los libros de esa mujer, ese era el mejor. Ella lo había descubierto por azar me dijo, me alivio un poco mi buen juicio, le pague a la señora y su amabilidad me hizo tener ganas de llorar de nuevo, me contuve por suerte. Ya no es ninguna tragedia llorar, además que puedo hacer muchas cosas mientras lloro, son goteras ponemos vasos vacíos por debajo para que se vayan llenando mientras seguimos viviendo.  Mis nuevos lentes para la miopía me estorban para limpiarme, me los quito y miro a una niña jugar con las cosas que va sacando de la cartera de su madre.

En la fila para entrar al avión, separan a los que les toca el asiento en la primera parte y en las ultimas filas del avión. Una señora estaba haciendo fila en la cola equivocada, se da cuenta e intenta que le demos paso porqué estaba esperando desde antes, se responde a ella misma – igual ya tenemos asiento, yo 14 usted el 20 le dice a la señora que estaba atrás de ella en la otra fila. – ahí se queda usted, si se cae el avión los de la cola son los fregados le dice en broma – es al revés le digo yo seria, los de la cola se comen a los de adelante cuando se quedan sin comida. Me mira y reímos, la señora al final se sentó al lado mío en el avión, le dije que me avise si se quería pasar al pasillo, que me despierte si estoy muy dormida- me dijo  que gracias  pero no se levanto en todo el viaje.

Nothing good gets away *

Carta que le escribí a Bolivar Lucio, y que cuelgo aquí con el atrevimiento que da saber que las pocos curiosos que se pasan por aquí son muy discretos. 

No sé si vos recuerdas un cuento horroroso que escribí sobre un concierto de los blues brothers de la orquesta nacional de Foligno en Perugia. Era sobre una chica que desde la ventana y al ritmo de la música va construyendo una ciudad. La idea era mala desde los cimientos, para empezar una persona construyendo una ciudad o una ciudad construyéndose no es una historia, es una imagen. A veces somos tan giles y estamos tan preocupados por la imagen novedosa que no nos damos cuenta que la historia está pasando en nuestras propias narices. En mi defensa la historia no terminó hasta seis años después, o aun no termina, espero el final de aquí a unos meses, pero te escribo porqué intuyo que lo entenderás.

Hace unos meses leí una carta que le escribió Scott Fitzgerald himself a Frances Turnbull un escrito que igual vos sabes quien es (yo no tengo idea). Esta carta me impactó y me ha dejado pensando mucho en ella , igual lo que dice es obvio (de obviedad absoluta) pero a mi me vino como una Epifania, revelación, orgasmo cósmico, lo que sea que se diga ahora sobre estos momentos.

Te paso el link:  You´ve got to sell your heart

Básicamente Fitzgerald le dice a Frances que no está preparado para pagar el precio que tienen que pagar los escritores noveles para entrar en el mundo de la literatura. Los amateurs tienen como única arma sus emociones y deben recurrir a destriparlos en papel, es lo que queda y este texto me ha hecho una creyente: La literatura no aceptara menos que eso. Yo pensé que tenía esta valentía pero me parece que al final en las últimas correcciones de un texto, es cuando se me ve el plumero  y pierdo.

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Pedro el Grande

¿Pedro el Grande?

 

A propósito de un texto que viene, un homenaje al monumento más viajado y perdido con el que me he cruzado. Este Pedro el Grande es del porte de un edificio de tres pisos según me contaron fue originalmente construido para el gobierno Mexicano, era un Colon Gigante para regalar en un acto de honesta imprudencia en el quinquenio de la conquista. Le dijeron al artista que lo hizo que se vaya por donde vino, así que se lo ofrecieron a San Petersburgo que también la rechazó al querer pasar Colon por su gran Héroe y patrono. Así que este Pedrito está en Moscú, esperando a que alguien le tome una foto.

 

Post antiguo publicado en La quinta Pata a propósito de mi experiencia con la traducción

En el otoño del 2008, fui a visitar a mi amiga Hiunjing mientras vivía en Milano. En ese año estudiaba  “dirección” en una escuela prestigiosa de teatro en Milano. Ahí había llamado la atención de uno de sus maestros un director de ópera que trabajaba regularmente en la Scala, el cual la había invitado a montar en conjunto Madame Butterfly para las fiestas patronales de Como.

Madame Butterfly es la mítica obra de Puccini que en tres actos cuenta la historia de la Boda, abandono y reencuentro de Cio Cio sam y el oficial de la marina estadounidense  Pinkertone.

A diferencia de otros artes la  Opera no se traduce, regularmente se suele montar en su idioma original. Artistas de todo el mundo se aprenden  las obras en una legua  lejana a ellos en muchos teatros se recurre a los subtítulos que es otra manera de traducción pero creo no estar sola al decir que así entiendas la lengua las palabras se alargan y encogen de tantas maneras que es muy difícil de todas maneras entender lo que se dice  (perdónenme por este sacrilegio). Mi postura es que la opera en su parte narrativa se valen de otro lenguaje además del idioma con el que se expresa: Los sinfines de la tragedia. Sin ánimo de simplificar, la opera como género coexiste con varias dicotomías discutidas con sus habitantes, de la más común está la jerarquía entre la música y la historia. Una parte defiende la  “esencia” de las historias y la importancia de contarla versus a otra postura que defiende la música como principal vehículo. Parece ser una cuestión de lenguaje, me remito a que  lo que los conocedores y desconocedores (como yo) que disfrutamos de este género encontramos en  este laberinto que produce la tragedia en los montajes de ópera. El movimiento de los personajes, ya sea escapando, esperando, muriendo, se convierte en su lenguaje, con  su ritmo y su relación de referentes. Un lenguaje en el que todos hablamos fluidamente, y aquí me voy a poner demagoga; Un Lenguaje que hablamos desde cuando nacemos y gritamos para comunicar desesperadamente nuestra llegada a este inhóspito escenario, gritamos y abusamos del barítono emocionadísimos y totalmente desafinados y la ópera nos habla en nuestra primera lengua y no en la que nos enseñó nuestra madre. Cuando estamos en un teatro viendo Madame Butterfly puede ser que no sepamos lo que signifique seppeku pero tenemos claro que se siente el abandono y el sacrificio y de sentirse insignificante tanto que la única luz parece ser la conciencia de la nada. Es por eso  que cuando a nuestra heroína Butterfly le toca enterarse de que el Oficial Pinkertoe se casó con ella solo para vivir la experiencia “Erasmus” japonesa completa y que nunca había pensado volver y que para colmo se iba a llevar el hijo que habían generado de esa única noche de sexo y que ella había criado todos esos años sola.  Fue y se mato. Con elegancia, eso si, a viva voz y de fondo Puccini  y su “con onor Muore” si, al final era una cosa de honor, la redención y  telón.

Esa tarde miestras el Italiano y la coreana atribulaban alrededor de un libreto garabateadísimo en diferentes colores con las partituras completas de Madame Butterfly que pude ver en vivo y en directo una de las batallas diarias que trae este laberinto de fronteras en la que nos encontramos metidos, peligros de la vida postbabelina. Para Huinjing esto iba a ser su presentación a la sociedad italiana, la seriedad de esta mujer fuerte y muchas veces taciturna junto con   las fotos en blanco y negro que se peleaban la pared con el tapiz rococó y la colección de carteles que tenía de diferentes obras que había montado el maestro, además del café malísimo que nos había preparado esa tarde, el cual sospecho que preparo especialmente malo para probar nuestra honestidad; hacían el ambiente, me perdonarán por usar un adjetivo, ceremonioso.

Huinjing va imitando a madame Butterfly en la sala y el maestro lo va dibujando en un plano de papel que han hecho de escenografía. Hiunjing nos está dando la espalada como en su día lo hará el personaje  y habla de cómo pueden hacer que el viento le llegue al vestido y de que tipo de tela pueden usar y de los colores de la escenografía. Paso a paso nos va narrando todo lo que puede pasar en escena y en kilómetros a la redonda de ese Japón de los 30 a media hacer que se habían puesto a escribir los dos esa tarde. Hiunjing dueña del espacio y de nosotros en ese momento hace una pausa y describe como por la puerta llega otro personaje que le viene a contar lo que ella ya sabía durante todo este tiempo,  el gringo volvía. Hiunjing y madame Butterfly se dan la vuelta al mismo tiempo las podrías confundir,  las dos flacas, las dos temblorosa con look de modelo setentera con resaca quimica, bellisimas con un tabaco en la boca, el maestro suelta un ¡no! que le sale de las tripas agudo y escalofriante. Telón

El maestro explica que sacar a Madame Bovary fumando en un contexto tan clásico le podría salir caro, intentaba dar espacio, hacerla pensar que la ha decidido ella y mientras más razones le daba para que no saque a una mujer esperando fumando, más terminante se volvía Hiujing. Primero diciendo que los occidentales tenemos a los orientales idealizados, segundo que ella no cree que fumar quite inocencia. Al final a Hiunjing esto del tabaco no le parecía tan grave  y el maestro recitaba ejemplos tratando de no quedar anticuado pero siéndolo irremediablemente. ¿Cómo culparlo? creo que el no quería ser kitch en pro de la post-modernidad, creo que con tantos años de experiencia el arte era más que un transgredir  impulsivo para el y no entendía que honestamente su Pupila pensase que era una idea natural y obvio que Madame Butterfly fume. Discutía con Hiunjing con la mueca dibujada de “he creado un monstruo”, tratando de no arrepentirse por pensar que una mirada fresca a la historia sería interesante, pero ahora con la idea en frente se siente en la necesidad de encontrar una frontera en algún lado, porqué incluso físicamente en el escenario  había ese precipicio,  ese vacío. Así que Hiunjing y su maestro encontraron su frontera en los inicios del montaje ¿Es un ejercicio binario traducir? ¿Es una batalla que alguien tiene que ganar? Estos dilemas se van respondiendo de caso en caso, o no. La teoría dice que existe una conquista desde la lengua que traduce a otra, ese proceso que ha sido natural en la humanidad es también su arma de conquista y en la creación en donde nada tiene el privilegio de no-ser la traducción ha sido para mí redentora. Ser extranjera en un país de lengua diferente me ha dado la oportunidad de ver de cerca mi propia lengua desde el contraste y luego mudarme a España una tierra que le heredó el lenguaje a la mía y en la que  he tenido que apropiarme  más que nunca de ese proceso que aprendí con otras lenguas. Se siente muchas veces a resistencia y otras veces me doy cuenta como he adquirido cosas que nunca decidí hacer mías, esa guerra entre el castellano y el español que lucho con mis malas mañas.

Este fin de semana regresé a Italia a despedirme de Hiunjing, ha terminado la carrera y se regresa a vivir a Korea. Cinco años han pasado desde que llegamos a Perugia sin hablar el mismo idioma. Estamos cambiadas, yo más gorda y saludable, ella también con mejor color. Mi italiano ya no es tan puro como antes, tiene un montón de baches y demasiadas palabras en catalán; lo conservo por el trabajo y porqué tengo este cariño por esta gente con la que solo puedo hablar esta lengua. Le digo a mi amiga amic en vez de amica, y a veces me invento palabras de lo que recuerdo. Cuando ya estamos cómodas y habíamos agarrado la dinámica de siempre, suelto un par de frases que ni yo mismo entiende y me disculpo. Ella dice, no te preocupes, antes tampoco hablabas italiano como creías– me dice hecha la sabida- ¿en serio? Le pregunto.

Si, pero igual te entendía.

Madame Butterfly y las cosas que entendemos

Glabalísaishon

Restaurante Catalán en Canao. Para que vea Manabí… es que es muy cosmopolita

Trailer

Es inevitable  al ir cumpliendo años eliminar de la lista profesiones de esas que a uno le dijeron de niño que podría ser. Un ejemplo clarísimo: cumples 25 años y no has desfilado por ninguna de las pasarelas de las capitales de la moda; ya puedes ir haciendo un examen de conciencia, despedirte de los Balenciaga gratis y de la semana de moda en la Cibeles. No, no vas a ser top model por muy buena y apta que estés. Mejor que te lo diga alguien anónimo en un blog que alguna de esas tías crueles que van a visitar a tu madre y que de paso te dicen que has engordado. Lo mismo pasa con los deportistas de elite, tienes 28 años, dejas tu trabajo de Project Manager y recién te vas a poner a entrenar para el equipo de natación, a lo mejor eres fuerte y el mejor de tu gimnasio pero vas tarde. Las otras personas que compiten en las olimpiadas tienen un camino largo de una adolescencia zanahoria madrugando para entrenar. Cuando los entrevistan dicen que entienden que su vida no es normal pero que ha valido la pena. Yo creo que no tienen manera de saber si ha valido la pena, como no hay manera para nosotros de saber que se siente ser un deportista de elite, en este punto.

Claro que habrá  ejemplos que algúnsacado de http://www.revistaviajar.es simpático optimista  que muy amablemente nos exponga cuando tengamos estos ataques de honestidad en público,  después de todo, la esperanza es un factor importante en nuestra supervivencia, pero seamos realistas la cosa se complica y se complica especialmente cuando cumples 30 años. A mí me pasó, yo tenía una teoría ilusa de que había elegido bien la escritura. Yo de pelada tenía claro que quería ser arqueóloga y escritora; todos en mi entorno sabían que yo iba a ser escritora porqué no había manera de que, en mi torpe anda , me suba a un árbol sin caerme. Fui viviendo con esa certeza y además con paciencia: no pasa nada que no sepa puntuar eso es lo más difícil lo aprenderé con el tiempo, no voy a cobrar ya que aun no soy buena ni conocida, voy a emborracharme con los escritores de mi generación y nos vamos a escribir cartas larguísimas y bellas sobre nuestro arte, también nos pelearemos, estudiaré letras (aunque la verdad es que estudie ciencias sociales)  voy a viajar para conocer el mundo y poder escribir, voy a vivir de la escritura, voy a ser más pobre que una rata (guiño a una novela del Javier Cercas en la que siempre decía esto y que justo leí en esta época de mi vida por lo que me quede totalmente identificada) voy a vivir mi ciudad desde las tripas, voy a colarme en los buses, el metro y robarme los libros que me gustan, voy a llevar una libreta con apuntes y un diario, y sobretodo no voy a recurrir al recurso de la enumeración para escribir, ya que ese es un vicio muy ochentero. Lo tenía clarísimo, un escritor a los 24 es un pelado, no hace nada. Se tiene que cumplir 60 para ser un crack, estaba todo calculado y en el cada día he tenido presente mi proyecto en todas las mañanas.

Es decir, no sé como chuchas llegue a este punto.

Se puede decir que fue eso de la pobreza, pero no siento que he vendido nada en el camino y sin embargo llevo un par de años que no escribo un texto decente, no logro terminar ni un cuento, ni me gusta mínimamente nada de lo escribo. Estoy en el vilo de dejar mi niñez de “deportista de elite” o quizás ser escritor es una huevada más complicada y menos romántica de lo que me imaginaba.

Hemingway, uno de mis grandes amores platónicos dice una frase hermosísima sobre cuando uno se queda parado, el se calmaba diciendo:

All you have to do is write one true sentence. Write the truest sentence you know.

Me voy a tomar la vida desde sus partículas, iré oración por oración. Sujeto, verbo, predicado. Esos son mis orígenes, los incorporo a mi presente, no me quejo de esta vida “aburguesada” estoy en paz y no voy a llorar porque tengo 30 años estoy viva y ahorro para que mi cuerpo no sufra. Por las tardes a veces llego muy cansada del trabajo, la cerveza engorda demasiado y ya no me gusta el whisky barato. He llegado a este punto sin planearlo  y no soy la nueva Basquiat de la literatura latinoamericana, créanme me he enamorado de un par de Warhols, pasó a los siguiente.

 

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